Leo con Leo: Fuego + Fuego
Cuándo dos Leo se conocen, las llamas
del amor y los rugidos de pasión hacen que toda la jungla tiemble de delicia.
Leo, el León es el monarca del Zodiaco y la combinación real es observada con
entusiasmo por los demás, ya que se exhibe para, que todos la vean. Su grado de
compatibilidad es altísima.
La atracción es instantánea y el
idilio es ardiente. El Sol el el regente de Leo, por lo que la estrella central
de nuestro sistema solar, que gobierna el corazón, brilla de forma grandiosa
con su amor. Intrépido, aventurero y colorista, Leo es una combinación natural
para otro Leo, aunque hay que lograr cierto compromiso, puesto que es difícil
para un Leo tener que compartir el centro de atención o sentarse en el trono al
mismo tiempo.
A Leo le encantará el regio y
magnífico sentido de concienciación social, interés por la sociedad y habilidad
natural para dirigir de su pareja. Leo puede ser mandón, vanidoso y exigente,
también puede ser posesivo (por orgullo y necesidad de ser el centro de
atención), pero siempre es leal y sincero, y siempre cuida la fidelidad. Por
ello ambos deben rodearse de una corte de sirvientes como es debido y, así,
tener adulación de sobra alrededor.
Algo que hay que recordar: Leo es un
Signo Fijo, por lo que los conflictos de ego entre los dos Leones pueden ser
tempestuosos. La mejor solución (sin ser la de habitar en cuevas separadas) es
la de delimitar claramente el territorio de cada uno, de modo que las
responsabilidades y los beneficios se compartan por igual. Dos Signos de Fuego
pueden realmente iluminar el cielo.
El sexo también es una especie de
necesidad visceral para ambos y, afortunadamente, a los dos les gustan las
mismas cosas, por lo que incluso si la vida amorosa no es particularmente
imaginativa, al menos será ardiente y satisfactoria.
Suavizar cualquier conflicto
superficial de personalidad, ya que a un nivel más profundo, los dos
coincidirán muy bien. Pueden surgir aspectos competitivos entre ambos en
deportes u otras actividades físicas, ya que ambos odian perder, así que
conviene que lleguen a algún acuerdo en el tenis. Las tensiones también se
puede calmar en reuniones sociales, de modo que ambos puedan brillar. Las
fiestas de los Leo darán que hablar en la ciudad.
Juntos hacen un gran equipo, pero si
uno de ellos no puede conseguir bastante cooperación o a alguno de ellos le
molestan los intentos del otro de gobernar, habrá problemas. Necesitan un grupo
de admiradores subordinados a su alrededor, que les proporcionen un entorno de
esplendor mutuo. Esta relación será apasionante y potencialmente duradera,
sobre todo si pueden encontrar intereses externos en común, ya que los dos
pueden ser muy tercos y mostrarse determinados a seguir su propio camino. Si
entienden las fortalezas y debilidades del otro (que son las mismas que las
suyas), nada podrá pararlos.
Una relación entre dos Leo a largo
plazo dependerá de que los dos sean capaces de compartir el poder y
recuerden halagar a su pareja tanto les
gustaría para sí mismos.
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